slideshow 1 slideshow 2 slideshow 3 slideshow 3 slideshow 3 slideshow 3

Inga

 

UBICACIÓN

“Los Pueblos Indígenas Kamëntsá Biyá e Inga habitamos desde tiempos milenarios en el gran Territorio Ancestral Carlos Tamoabioy área comprendida dentro de los departamentos de Nariño, Putumayo y Cauca, al suroccidente Colombiano en Sur América”. “Nuestro territorio ancestral heredado por el Gran Cacique Carlos Tamoabioy bajo testamento otorgado el 15 de marzo del año 1700 y protocolizado en la Notaria Segunda de Pasto el 28 de septiembre de 1928”.

Hoy los Inga habitan en el Valle de Sibundoy, Mocoa. Yunguillo y Condagua, en el departamento del Putumayo. En el Cauca, están en la región suroriental conocida como la Bota Caucana. También en el departamento de Nariño, en el Caquetá y en centros urbanos como Cali y Bogotá.

 

POBLACIÓN

Su población total se estima en 19.079. En el departamento del Putumayo son 10.000. En el Cauca se calculan en 1.500 habitantes aproximadamente. Los Ingas descienden de los Incas. Conservan su propio idioma y muchas de sus tradiciones culturales. Su idioma pertenece a la familia lingüística kichwa. Son médicos tradicionales por excelencia y poseedores de un gran conocimiento de botánico.

 

ORGANIZACIÓN

La organización principal del pueblo Inga es la Organización Zonal Indígena del Putumayo (OZIP).
En el Alto Putumayo están organizados en el Cabildo Mayor del Resguardo de Santiago.
En Mocoa, en el Cabildo Mayor del resguardo Inga de Mocoa. 
En Yunguillo, en su resguardo Inga de Yunguillo.
En el Caquetá, en el resguardo Inga de Santa Catalina, Bajo Caquetá.
En el Cauca, pertenecen al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).

 

COSMOVISIÓN

“Reconocemos a todo el territorio como Tsbatsanamamá, que significa “Madre Tierra”, protectora, responsable, fiel y testiga de nuestro existir, lugar donde se convive y convivieron nuestros antepasados que se denomina Bëngbe Wáman Tabanok, que expresa la idea de “nuestro sagrado lugar de origen, partida y de llegada” y Kem Luar para expresar “este espacio”. Este es nuestro origen, somos Kamuëntsá yentsang, kamentsa biyang, que significa “somos gente de aquí mismo, con pensamiento y lengua propia”, expresando la identidad territorial y cultural construida en miles de años, en base al ordenamiento de la naturaleza y Tsbatsanamama, donde los espíritus de nuestros Mayores, nos aconsejan, protegen y guían para que nuestras palabras sean producto de Bëngbe Juabna, Ainan y Memoria",“ Nuestro Pensamiento, Corazón y Memoria”.

Partimos desde el pensamiento Suma kawsai, “pensar bonito”; el pensar bonito hace referencia al cuidado tanto de lo espiritual, territorial y material; así mismo, se radica en principios fundamentales Mana llullaii, Mana killaii y Mana Sisai “no seas mentiroso, no seas ladrón no seas perezoso”, que relacionan a Nukanchipa Alpa “lugar sagrado” Pachamama “Madre Tierra”, Hanab Pacha “universo” con Runakuna “persona Inga originaria” para la cohesión social. Igualmente esta base fundamental que relaciona al Inga con el territorio y con su entorno devela que el Inga como habitante milenario desde su espiritualidad se constituye responsable y protector de la vida a la cual pertenecemos.

Todo el mundo Ingano se concibe en intima relación con la naturaleza, gira en virtud del conocimiento de las plantas y a la armonía con sus elementos. El sol, la lluvia, el viento dan fuerza y su poder se concentran en los médicos tradicionales, los cuales deben pasar por varias etapas de acuerdo con el manejo del poder del Aya Huasca.

En los cuentos mitos y leyendas explican las reglas educativas a los niños y niñas. En ellos generalmente se encuentra una historia donde el personaje principal da ejemplo a toda la comunidad. Según los relatos, antiguamente los animales tenían vida, eran personas, que convivían en la comunidad cometían las mismas faltas y eran curados y sanados como a las personas. También tenían la virtud de convertirse en humanos cuando era necesario otra vez. Las picardías de los animales los llevan a compararse y buscar un parecido con el animal correspondiente. 

 

PRINCIPALES RIESGOS

En las últimas décadas, el pueblo Inga, al igual que los demás indígenas del Putumayo,  continúan siendo arrinconados y expropiados por la explotación petrolera, los cultivos de coca de los narcotraficantes, el conflicto armado y la militarización del departamento como epicentro del Plan Colombia. En la actualidad, el Estado ha entregado todo el territorio del departamento a empresas transnacionales petroleras, mineras y de conservación, respaldadas por las fuerzas armadas, desconociendo e invisibilizando a las comunidades indígenas y su propiedad ancestral sobre esos territorios. Esta situación conlleva fragmentación, marginación y despojo de los propios medios de vida y la cultura inga.

 

Conflicto armado

En el 2000 las FARC tenían una fuerte presencia en la región; para contrarrestarla llegaron los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC que desataron una ola de violencia sistemática. A partir de ese año, el Putumayo se convirtió en el principal laboratorio de guerra del Plan Colombia. Se produjo un incremento vertiginoso del pie de fuerza, las fuerzas de despliegue rápido, los centros unificados de seguridad, la ampliación y construcción de bases militares, el discurso antinarcoticos y antiterrorista se fusiona y se desata la confrontación directa con las FARC con bombardeos indiscriminados a la población civil.

“En el 2005 la Usaid, como parte de la estrategia de acciones en tiempo de paz, bajo doctrina del Comando Sur (EEUU), inicia todo el proceso de inversión social como carreteras, puentes, escuelas y puestos de salud construidas por Marines gringos, inicia la inversión de distintas ong de conservación e investigación etnobotanica en “seguridad alimentaria”, “manejo de tierras” y “gobierno local”, dando paso a los proyectos de biopiratería transnacional y expropiación de los pocos territorios indígenas que quedan para “sistemas de conservación”/parques naturales, ecoturismo, servicios ambientales y privatización de las fuentes de agua, las principales en esta región son WWF, TNC, ACT.”

En los últimos años han aparecido los Rastrojos y las Aguilas Negras, la nueva generación de grupos paramilitares.  Y funciona un Centro de Coordinación de Acción Integral (de la acción militar y social) que es impulsado por el comando Sur de EEUU y desarrolla una política de contrainsurgencia.

 

Narcotráfico

En los años 80 y 90 los traficantes de droga impulsaron los cultivos de coca para la producción de la pasta base y esto se convirtió en un incentivo para los campesinos colonizar la selva adentro, pues ésta era la única manera que tenían de garantizar su sobrevivencia. Desde 1996 se incrementan las fumigaciones aéreas. Ambos hechos, conducen a un gran deterioro ecológico, social, de salud y de derechos humanos.

 

Megaproyectos

En el marco del Plan IIRSA (Iniciativa de Infraestructura Regional para Suramérica), el corredor Multimodal Tumaco – Belém do Pará, Eje Amazonas, tiene un tramo que se denomina la Variante San Francisco- Mocoa. Este tramo, de 47 kilómetros cruza el Territorio Ancestral de los pueblos Inga y Kamëntzá, poseído, conservado y protegido con gran celo por estos pueblos con su biodiversidad, riqueza natural y ambiental. Según denuncian los Ingas, es un proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, cuyo propósito central será facilitar la extracción sistemática de recursos naturales (petróleo, agua, minas, conocimiento tradicional, riqueza natural).

 

Petróleo y Minería

“En el área entre el parque natural Churumbelos Auca Wasi y la Fragua Indi Wasi, territorio ancestral de las comunidades Inga del área de la bota Caucana y el alto Caquetá, comprendida en la intersección de estos departamentos, donde nacen varios ríos Amazónicos, hoy en día estas comunidades se encuentran asediadas por las exploraciones petroleras de la transnacional canadiense Gran Tierra, quien sin consultar con las comunidades ha iniciado procesos de exploración sísmica de tipo D3 en varios nacederos de agua, lo cual evidencia la inminente explotación del territorio.”

“Entre el Alto y el Medio Putumayo, en el área comprendida entre los resguardos de Santiago, San Francisco, Colon y Villa Garzón territorio ancestral de las comunidades Inga y Camëntsá se presentan 22 concesiones mineras de oro y cobre de la transnacional Angloamerican Exploration SA, mas conocida como la Anglo Gold Ashanti (AGA) y la Australiana GMX Minerals and Coal Ltda. En el área comprendida entre San Francisco y Mocoa, en el área del trazado de la variante San Francisco – Mocoa, parte del proyecto ancla Carretera Pasto-Mocoa- Puerto Asís (IIRSA eje Amazonas), otorgaron concesiones a AGA de oro, plata, cobre y niquel. (Inf. Plan básico de manejo cuenca alta del río Mocoa, 08)”.

“En 2008, en inmediaciones de Villa Garzón en la quebrada Costayaco, se otorga la licencia ambiental, la concesión de tres ríos y la perforación de un pozo de aguas subterráneas para la explotación de crudo pesado a Gran Tierra Energy, transnacional canadiense, este yacimiento al parecer es el revitalizador de la extracción petrolera en Putumayo convirtiendo a Villa Garzón en el nuevo centro petrolero en Putumayo”.

 

Conservación

El proyecto transnacional de “conservación” de la cordillera real planteado por la WWF, el cual abarca desde el Macizo Colombiano hasta la depresión de Huancabamba en el norte de Perú, busca la privatización de la región del Piedemonte Amazónico siendo este un atropello dada la perspectiva mercantilista (mercados verdes, bonos de carbono y biocomercio) con la que esta transnacional de la “conservación” busca insertar a esta región sin el consentimiento de las comunidades.

La WWF ha venido generando procesos de privatización de la tierra a lo largo de la región en los páramos del piedemonte amazónico por organizaciones privadas como la Fundación Cultural del Putumayo, Fundación Opción Putumayo y Asociación Ampora, en el Valle de Sibundoy, buscando la compra de lagunas, humedales, ojos de agua y ríos, bajo la excusa de la “conservación” y el ecoturismo, generando una imagen comercial de las comunidades que no tiene que ver con la realidad y necesidades de los pueblos ancestrales, convirtiéndolos en simples estandartes del comercio, mientras las comunidades no reciben ningún beneficio real. De igual forma la empresa SWING FINING de USA, bajo su subsidiaria fundación FUSIE de Pasto, busca la privatización del acceso al agua, sin consentimiento de las comunidades indígenas que habitan este territorio.

 

LUCHAS Y RESISTENCIAS

La lucha principal de los pueblos Camentzá e Inga es por la defensa de su territorio ancestral Carlos Tamoabioy, que es sagrado para ambos pueblos y del cual tienen su escritura pública, así como la defensa de su Pensamiento Propio.

En su “Declaratoria de los pueblos originarios Camentzá e Inga desde el derecho propio”, de junio de 2010, estos dos pueblos expresaron: “Nos declaramos en Minga permanente para fortalecer nuestro Pensamiento y Territorio Ancestral”;  “vemos la prioridad de sentarnos a PENSAR EN MINGA  como trabajo colectivo, para fortalecer nuestra palabra, para fertilizar el Territorio desde el Pensamiento Propio”.

En el 2010 realizaron 4 paros departamentales con movilizaciones masivas junto con los otros pueblos indígenas, afrodescendientes, campesinos, sindicalistas, profesores y estudiantes del Putumayo, para tratar de frenar la política del gobierno de entregar el territorio a empresas transnacionales petroleras, mineras y de conservación.

Con movilizaciones pacíficas y acciones jurídicas lograron frenar la implementación del proyecto vial variante San Francisco -Mocoa. En diciembre de 2010, consiguieron que la pavimentación de la variante San Francisco- Mocoa se aplazara hasta que se realizara la consulta previa.

En el año 2011 participaron, junto con otros sectores sociales, en el paro departamental del Putumayo.

 

FUENTES CONSULTADAS

Organización Zonal Indígena del Putumayo - OZIP

Territorio Tamoabioy