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Misak (Guambiano)

UBICACIÓN

El pueblo Misak reside en un territorio discontinuo de propiedad colectiva, ubicado principalmente en el Departamento del Cauca. Su territorio ancestral reconocido abarca un ecosistema de páramo situado entre los 2.500 y los 4000 metros sobre el nivel del mar,en la meseta de Popayán y un valle al norte del Departamento del Cauca.

POBLACIÓN
La mayor parte de su población se encuentra congregada alrededor del Cabildo de Guambía, ubicado en la jurisdicción del municipio de Silvia. Éste limita al norte con el resguardo de Pitayó, al sur con el municipio de Totoró, al oriente con los resguardos de Mosoco y Yaquivá, del pueblo Nasa, y al occidente con el resguardo Quizgó.
También se encuentran extensos grupos Misak en otros municipios, congregados alrededor de nuevos cabildos, como por ejemplo en Tambo (Cabildo de Munchique), Cajibío (Cabildo de Kurakchak), Morales (Cabildos de Bonanza y San Antonio), Piendamó (Cabildos de Piscitao y La María), Caldono (Cabildo de Ovejas-Siberia), el Cabildo Urbano de Popayán y el de Santander de Quilichao.
Igualmente, se encuentran en otros Departamentos, como por ejemplo en el Huila, en los municipios de Argentina y La Plata (Cabildos La Reforma, La Gaitana, Nuevo Amanecer y Nam Misak), y en el Valle del Cauca, en torno al Cabildo de Ginebra y al Cabido Urbano de Cali; aunque también en el de Medellín (Departamento de Antioquia) y Bogotá (Departamento de Cundinamarca.
 

ORGANIZACIÓN

En la actualidad, la estructura de administración y de gobierno del pueblo Misak es el Cabildo. Su origen se sitúa en la época de la colonia y fue rati cado en época republicana. Según la Constitución colombiana los cabildos son instituciones públicas de carácter especial y consisten en gobiernos pequeños que tienen autonomía en su territorio, pero que frente al Estado carecen de total legitimación. Por este motivo, los Misak consideran que su pueblo sigue dependiendo de alcaldías y concejos municipales, algo que contradice la voluntad de autonomía y autogestión de la vida.
El gobernador y el vicegobernador de esta institución son elegidos por voto popular; los alcaldes, alguaciles y secretarios son elegidos por cada una de las zonas representadas, y los dos secretarios generales por la Asamblea General, todos para el ejercicio del gobierno por un período de un año. En los resguardos de nueva constitución, los miembros del Cabildo son elegidos por sus propias comunidades y trabajan igualmente en políticas económicas, sociales y culturales. Permanentemente, todos los Cabildos Misak se reúnen para trabajar y profundizar en la de noción y consolidación del Derecho.

http://www.crihu.org/2012/09/el-pueblo-misak_6.html

El pueblo Misak cuenta con un plan de vida basado en una cosmovisión propia, en una tradición fuertemente arraigada al territorio y en el reconocimiento del legado de los mayores.
Se trata de un proyecto a largo plazo con una perspectiva de futuro que es pasado-presente o presente-pasado, y que atiende a las necesidades surgidas de la realidad socio-política que ha caracterizado las últimas décadas. La principal deidad de los Misak es el Pishimisak, que remite su relación con el agua y su origen localizado en las lagunas del páramo. Se denomina Numisak a la ‘gente madre’, los originarios que alimentaban las lagunas con oro para mantener el agua y alimentar así los cultivos, entre los que tiene especial importancia simbólica el maíz; cuentan con una serie de hechos históricos y elementos identitarios que les permiten presentarse como pueblos originarios, ancestrales, reivindicándose hoy como Nación, como son: la familia, los saberes, el territorio común, la lengua o la minga; pero asumen la necesidad de dialogar con la cultura occidental y adentrarse en la lógica legislativa del Estado colombiano como vía para conseguir el reconocimiento cultural y la validez de ser una nación dentro de una nación, donde pueda existir el diálogo de ‘autoridad a autoridad’ con base en relaciones de respeto.
El primer Plan de Vida del Cabildo de Guambía se elaboró en 1994 cuando, después de ser reconocidos los resguardos por el Estado, los diferentes cabildos indígenas del país habían comenzado a recibir recursos, algo logrado en la Constituyente de 1991 y rati cado por la ley 60 de 1993. Gracias a la elaboración de este primer Plan de Vida se comenzó a invertir en programas de educación, mejorando la infraestructura y construcción de una pedagogía para la educación propia; de salud y saneamiento básico; de justicia, intentando implementar la normatividad propia y en lengua namtrik; de comunicación, creando una radio comunitaria e implicando a la juventud; y de medio ambiente y producción agrícola, fortaleciendo el sistema de producción tradicional Ya tul, enfrentándose a los cultivos ilícitos y transgénicos, y retomando la lucha por la recuperación del territorio y la soberanía alimentaria.

PRINCIPALES RIESGOS

El territorio para los Misak es un espacio histórico y cultural con el que crean y mantienen un vínculo identitario, a través del cual se representan y al cual de enden como una reserva ambiental que les pertenece por Derecho Mayor.
La lengua Misak, llamada Namtrik, es uno de los elementos culturales e identitarios que se ve seriamente amenazado debido a las dinámicas socioculturales en las que se ve inmersa; un bajo índice de escolarización, dificultades para consolidar un programa educativo propio que refuerce los valores culturales Misak, y la ofensiva homogeneizadora del Estado colombiano hacia todos los pueblos indígenas.
En el territorio de Guambía leen y escriben el Namtrik el 2.7% de la población, mientras que leen y escriben castellano el 51.4%, siendo la tasa de analfabetismo del 13.5%. Sin embargo, en cuanto a su uso se constató que, en la actualidad, de los 925 habitantes Misak que forman parte de la comunidad de La María, por ejemplo, habla el idioma un 79.1% (Plan de vida del Resguardo de La María,1997). Teniendo
en cuenta lo datos que ofrece el Plan de Vida del Pueblo de Guambía de 1995, en aquel año el 100% de las familias hablaban la lengua, de modo que se puede armar, concretado en el Resguardo de la María, que hay un proceso generalizado de pérdida paulatina de su lengua. Un ejemplo de ello es que en el interior de la familia los niños aprenden a hablar en español y su lengua sólo la aprenden después de los cuatro años de edad. Solo el 22% de menores de cinco años hablan Namtrik.
Otra importante amenaza cultural, en este caso religiosa, perpetrada desde el proceso colonizador iniciado hace más de 500 años pero que aún persiste, lo representan las religiones cristianas, católicas y demás.
Por otro lado, es importante señalar que la capacidad de soberanía alimentaria se ve limitada y reducida, puesto que tanto hombres como mujeres se ven obligados a trabajar en tierras ajenas, como por ejemplo en el cultivo de café,abandonando así sus huertas familiares y dedicando esfuerzos a un trabajo poco remunerado. Dicha situación representa una amenaza para la reproducción social y cultural de los saberes ancestrales en torno a la alimentación, pero también para la autonomía de los propios recursos agrícolas y alimentarios, entre otros.

CONFLICTOS ARMADOS

Los antecedentes inmediatos de los años 2000, entre 2003 y 2008 los grupos armados con intereses en territorio Misak realizaron una serie de encuentros armados que representaron el 40% de las acciones de todo el Departamento. El 97% de estos se libraron entre el Ejército Nacional de Colombia y las FARC, y tan sólo el 1% entre las primeras y el ELN u otras guerrillas. Durante esos años se han registrado 309 homicidios en todo el territorio, concentrándose 185 de ellos en los siete municipios Misak que forman parte del Departamento del Cauca, es decir, el 6% del total departamental y el 21% de la región conocida como Macizo caucano. Se ha identi cado un incremento del 271% de la tasa de homicidio entre los años 2005 y 2007.
Dada la intromisión de agentes armados en sus territorios, guiados por sus respectivos intereses, el pueblo Misak se encuentra en un estado de vulnerabilidad corroborado por toda una serie de extorsiones, homicidios selectivos, uso de minas antipersonales y amenazas que reciben y sufren organizaciones sociales y estudiantiles, los habitantes en general, y entre ellos y con especial intensidad líderes y lideresas Misak.
En consecuencia, la presencia de estos grupos armados, junto con las amenazas recibidas, el reclutamiento forzado y el miedo que éstas generan en la población, disparan el desplazamiento forzado que tiene serios efectos sobre el nivel de vida y la cultura de las víctimas. La pérdida de la cultura y de la relación con el territorio y la naturaleza representa un problema grave en especial para los más jóvenes que van creciendo en un contexto diferente del lugar donde nacieron.
Ante las amenazas recibidas, el gobierno colombiano hace caso omiso y no toma medidas para proteger la integridad física y cultural de estas poblaciones y sus líderes y lideresas, convirtiéndose así en cómplice por acción y omisión. Su deber es el de cumplir con las leyes y derechos consagrados en la Constitución Nacional, garantizando la vida, el respeto, la multiculturalidad y la autonomía de los pueblos, además de cumplir con los tratados internacionales, como el convenio de la OIT y la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU (Cabildo Indígena del Resguardo de Guambia, 2010). Por el contrario, la Justicia se demora en investigar las violaciones a derechos humanos recibidas por el pueblo Misak.

NARCOTRÁFICO

El pueblo Misak  se ha visto afectado de diversas formas por el constante control de la tierra y de recursos naturales,  principalmente en cuanto a la siembra de cultivos ilícitos de coca. El único municipio en el que se ha registrado una siembra constante de cultivos de coca es Morales, que pasó de contar con 9 has en 2005 a 118 has en 2007; de igual forma, se ha registrado un incremento significativo de cultivos destinados a la siembra de amapola y marihuana de calidad.
En segundo lugar, y en la actualidad, la nueva cara del colonialismo la representan la agroindustria y los monocultivos. En el “Plan de Vida del Resguardo Indígena de la María” se presentan una serie de testimonios que evidencian de qué manera les ha afectado el tipo de desarrollo impuesto desde la ofensiva capitalista. “Las anteriores situaciones han causado la variación en el valor y uso del suelo. “La población nativa ha sido receptora de estos efectos con impacto en sus relaciones sociales, culturales, económicas y en general sobre su nivel de vida”.

MEGAPROYECTOS

En la actualidad, no existe ningún título minero otorgado en territorio Misak, aunque sí existen solicitudes, sobre todo en algunos de los Resguardos más pequeños. Concretamente los resguardos del Huila (donde se encuentran los municipios de La Plata y La Argentina) se encuentran amenazados por los bloques petroleros VSM 33
y VSM 34, aún sin adjudicar; y los municipios de Morales y Piendamó, por el bloque petrolero Cauca 5.
Por el contrario, la problemática más importante actualmente es la ocupación de su territorio ancestral y de sus lugares sagrados, como son los páramos. Este ecosistema se caracteriza por contar con grandes reservas de agua tanto en lagunas exteriores como subterráneas. Es por ello que grandes empresas transnacionales como Coca-cola, pretenden controlar y explotar los páramos, monetarizando un bien común que pertenece en colectivo al pueblo Misak.

MINERÍA

El territorio Namui Misak ha sufrido la ocupación de la industria extractiva minera, de oro y de sulfuros polimetálicos asociados, como por ejemplo azufre. En este caso, está principalmente representada por la empresa Anglo Gold Ashanti Mines – Kedahda S. A., que solicitó 7.030 hectáreas para la exploración y explotación aurífera en la zona minera indígena de Pisno. Las autoridades indígenas han señalado que dicha solicitud de tierras se encuentra directamente relacionada con la fuerte intervención militar que se vino notando desde el segundo semestre de 2007, observándose la aparición de más de 3.000 hombres y el establecimiento de bases militares en los sitios de Silvia y el páramo de Moras, sector de Laguna Seca, en los municipios de Silvia y Páez.
Las problemáticas que de ello se deriva en: la militarización, la implantación de operativos y el establecimiento de bases militares en territorio indígena en áreas concesionadas a Anglo Gold Ashanti Mines, la puesta en práctica de campañas de desplazamiento y despojo de tierras, detenciones arbitrarias y montajes judiciales, una adecuación de la legislación minera favorable a sus intereses y una violación de la legislación colombiana en relación a la violación de la consulta previa, libre e informada de las comunidades indígenas.

LUCHAS Y RESISTENCIAS
“TODOS SOMOS, AQUÍ ESTAMOS, VENIMOS POR MILES”

El pueblo Misak ha desarrollado una serie de mecanismos y estrategias de resistencia y lucha contra la violación de Derechos Humanos perpetrados contra su población y su cultura. La construcción y presentación de un pensamiento propio como vía de denuncia de los riesgos de desaparición física y cultural les permite pronunciarse como un pueblo en re-existencia desde hace más de quinientos años.
“El pensamiento propio nos permite mantenernos como pueblo y mantener nuestra identidad. Anteriormente la gente vivía en rancherías, en pueblos, el vivir en pueblos quiere decir el vivir juntos, el compartir, el ser solidarios, el fortalecer los lazos familiares. El estar juntos nos permite encontrarle solución mas fácil a los problemas y hacernos fuertes ante cualquier dificultad extraña a la comunidad” Plan de Vida del Resguardo Indígena Guambiano de La María, 1997.
El Derecho Mayor y el Plan de Pervivencia Cultural Misak son estrategias de visibilización y legitimación de la autoridad indígena frente a organismos internacionales y nacionales, permitiéndoles solicitar investigaciones y protección inmediata ante las amenazas y ante la situación de riesgo de extinción física y cultural, como ya evidencia el Auto 004 de la Corte Constitucional de Colombia.
En relación a la lucha contra violaciones concretas de derechos del pueblo Misak, como el reclutamiento forzado que lleva a cabo la guerrilla, han puesto en práctica las siguientes acciones: el planteamiento de un debate político constante con la guerrilla; movilizaciones en protesta para la visibilización de la problemática del reclutamiento forzado; acciones por parte de las madres de niños reclutados, o que habían decidido reclutarse, consistente en llevarles a los hermanos menores como estrategia de sensibilización; la aplicación de mecanismos de resocialización con base en la familia para evitar fracturas dentro de las comunidades; y la puesta en práctica de trabajos comunitarios.