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Pueblo Awá del resguardo Tortugaña, Telembí exige a las FARC-EP acto público de reconocimiento, verdad, reconciliación y reparación por la masacre de 14 de sus miembros en febrero de 2009

ONIC, 17 de septiembre de 2016.- Ad portas de la firma del Acuerdo Final entre el Gobierno Nacional y las FARC – EP, el pueblo Awá y las víctimas directas de la comunidad Telembies del Resguardo Tortugaña Telembí siguen a la espera que la FARC – EP, les respondan una de las exigencias que hicieran en carta abierta el 14 de febrero pasado.

La exigencia es puntual, que la FARC – EP realicen un acto público de reconocimiento, verdad, perdón, reconciliación y reparación en su territorio, en lo posible en el mismo sitio donde el 4 de febrero del 2009 masacraron a catorce de sus hermanas y hermanos.

Así lo reiteraron a las Autoridades Indígenas de quince organizaciones indígenas que hacen parte de la Macro Occidente de la ONIC, en su Congreso Macro Regional de Occidente, desarrollada en su territorio, predio El Verde del resguardo el Gran Sábalo, corregimiento el Diviso Municipio de Barbacoas Nariño, entre el 12 al 14 de septiembre del año en curso.

Las Autoridades Awá reiteraron su desconcierto al no tener respuesta aún de parte de la FARC- EP y del Gobierno Nacional como garante de sus derechos, a la carta que el 12 de febrero enviaran a la Mesa de Negociación de La Habana, en cuya misiva reiteran “no descansaremos de incidir para renovar el compromiso con la vida, la dignidad y la autonomía que nos ha acompañado durante todo este tiempo, las cuales nos han permitido afrontar el dolor que no cesa”.

Por ello como parte de la reparación integral que se le adeuda al pueblo Awa, antes de que se firme el Acuerdo Final “exigimos que se nos responda el requerimiento que se propicie como mínimo, un acto simbólico de diálogo, reconocimiento, perdón y reconciliación, en el mismo territorio donde las FARC EP nos arrebataron a catorce hermanos y hermanas, quienes fueron torturados, entre ellos tres hombres de nuestra Guardia Indígena y dos mujeres en estado de embarazo a quienes les arrancaron sus hijos del vientre, y siete años después varios siguen desaparecidos”.

Estos hechos se evidenciaron gracias a la Minga Humanitaria por la Vida y Dignidad del Pueblo Awá asumida por sus autoridades y las organizaciones de base de ONIC, contra todos los pronósticos; pese a la negativa del Gobierno Nacional de hacer el levantamiento de los cuerpos, más de 700 mingueros con la Guardia Indígena asumieron el reto para que la selva minada no terminara de devorar los cuerpos que habían sido semienterrados. Dicha masacre se perpetuo nueve días después que la Corte Constitucional emitiera el Auto 004 de 2009, donde declaraba a los Awá y a otros 33 Pueblos Indígenas en riesgo de exterminio físico y cultural, por lo que ordenaba su protección.

Esta abominable masacre motivó el rechazo nacional e internacional, al conocer no solo las víctimas directas, sino los efectos devastadores para el tejido social y cultural del pueblo Awá, como el desplazamiento de más de 400 Awá del Resguardo hacia otros territorios y centros poblados como los corregimientos de Buenavista y el Diviso en Barbacoas, los municipios de Samaniego, Ricaurte e incluso la ciudad de Mocoa en el departamento del Putumayo, donde la mayoría demandan las garantías plenas para el retorno a su territorio ancestral.

Pese a todo, seguimos creyendo y cultivando la vida en medio de la muerte con propuestas, “En medio de nuestro duelo construimos el Plan de Salvaguarda Étnico para poner en marcha las órdenes del Auto 004, siendo el primer Pueblo Indígena en presentarlo al gobierno, pero al presente ni siquiera hemos finalizado su etapa de consulta. Y qué decir de las Medidas Cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, del Auto 174 de 2011 en el que la Corte ordenó una vez más nuestra protección, y la reparación integral como sujeto colectivo a la luz del Decreto Ley de Víctimas 4633 de 2011. Los avances son mínimos comparados con las promesas incumplidas”, destacaron las Autoridades Awá.

Cuando creían que el incumplimiento de los acuerdos era la nueva estrategia en contra de su pueblo, el pueblo fue sorprendido nuevamente con el asesinado de cuatro miembros, el mismo día que sus autoridades regresaban de Bogotá de una jornada de seguimiento de los acuerdos sin respuestas porque pese a que ellos les toca trasladarse, con fecha acordada entre las partes, hasta la capital de Colombia, la jornada así como en la que hacen en su territorio, se realiza con personal por parte del Gobierno Nacional sin poder de decisión y sin respuesta.

Siete años después, el 28 de agosto del 2016, la situación no es menos deplorable, nuevamente los actores armados silenciaron la voz de cuatro hermanos Awá, miembros de la Organización Unidad Indígena del Pueblo AWÁ – UNIPA, líderes que incansablemente trabajaban en la defensa territorial, el ejercicio del Gobierno Propio y la Autonomía ante la invasión de las empresas mineras que ilegalmente se vienen instalando en el territorio: el docente y líder Camilo Taicus, los hermanos Luciano y Omar Alberto Pascal y Diego Alfredo Chirá Nastacuas, quien presentó signos de tortura. Aún no hay claridad sobre los responsables materiales e intelectuales de estos actos que atentan la pervivencia del pueblo Awá.

“Esta crítica situación no es única del pueblo Awá, 17 líderes indígenas asesinados el último año en el Cauca, desapariciones, amenazas constantes mediante panfletos por parte de grupos ilegales, intimidación para despojarnos del territorio y la agresión a nuestra Madre Tierra con la explotación de toda clase de minerales, es recurrente en los Pueblos Indígenas que habitamos el occidente colombiano, cosa que no es distinta en el resto del territorio nacional”, es una de las conclusiones del Congreso Macro Regional de Occidente que la ONIC realizó en territorio Awá.

Las Autoridades Indígenas de la ONIC, desde el territorio Awá “instamos al Gobierno Nacional que ante la inminente crisis humanitaria que vivimos los Pueblos Indígenas, aún cuando el país se encuentra inmerso en la esperanza de los resultados del Acuerdo Final entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP, al que hemos manifestado nuestro respaldo y con ello al Sí al Plebiscito el próximo 2 de Octubre, sin embargo exigimos de manera urgente atender la violación de DDHH en los territorios indígenas, así como dar cumplimiento a los acuerdos que se han pactado entre el Gobierno Nacional y el Gobierno Indígena en materia de garantías al reconocimiento y protección de los derechos de los Pueblos Indígenas. Exigimos, por tanto, que se respeten e implementen estos acuerdos que se han traducido en diferentes leyes e instrumentos jurídicos”, destacan las Autoridades Indígenas.

Por ello, exigimos al Gobierno Nacional y a las FARC EP que se garantice y se defina la implementación del Capítulo Étnico, con plenas garantías de participación real, efectiva y eficaz de los Pueblos Indígenas, y sin dilación, para empezar a transitar el camino en que la armonía regrese a nuestros territorios hacia la paz estable y duradera.

En este mismo andar y con la certeza de que la paz es una apuesta de país, en la que deben estar involucrados todos los actores armados y todos los sectores sociales, hacemos el llamado al Gobierno Nacional y al ELN para que consideren la propuesta de la Comisión Étnica de servir de mediadores para que se retome la agenda de la fase pública de negociación, si las partes así lo solicitan. A la vez, ante las denuncias de las Autoridades Indígenas en varios departamentos del país, que el ELN viene reclutando menores de edad indígenas, exigimos respeto y devolución de nuestros menores a nuestros pueblos y/o autoridades.

¡Sigan contando con nosotros para la Paz, nunca para la guerra!

Autoridad Nacional de Gobierno Indígena – ONIC