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Pronunciamiento ACIN: Cxhab Wala Kiwe, apuesta por la construcción de Paz en el Norte del Cauca

ONIC, 7 de abril de 2016.- Hoy manifestamos nuestra apuesta por construir la paz, estable y duradera, que mejore las condiciones de vida de la población colombiana y por ende de los pueblos indígenas. No habrá paz para Colombia si no hay paz para los pueblos indígenas. Por esto queremos la revitalización de nuestro plan de vida territorial cultural como Cxhab Wala Kiwe, un plan de vida que no ha podido ser, pero que encontramos ahora una posibilidad de realizar. La PAZ para los pueblos indígenas es vida digna en el territorio.

Las autoridades indígenas del norte del Cauca organizadas en la Cxhab Wala Kiwe-ACIN, nos hemos movilizado a la ciudad de Bogotá a presentar nuestra propuesta de construcción de paz. No hemos sido ajenos a los efectos de la guerra, ni queremos estar ausentes en la construcción de paz para el país. El norte del Cauca se convirtió durante muchos años, en un teatro de operaciones de los actores armados: Ejército, Guerrilla, Policía y Paramilitares se asentaron en la región generando zozobra y desarmonía en las comunidades. La Cxhab Wala Kiwe –Territorio del gran pueblo- se convirtió en un lugar de enfrentamientos, combates, víctimas, amenazas, tránsito de personas armadas, narcotráfico; nos preparamos para la guerra y fortalecimos nuestros mecanismos de protección y defensa comunitaria, la guardia indígena, buscando proteger y defender principalmente la vida y el territorio.

La construcción de la paz no será fácil ni en el corto plazo, será un proceso largo, que demandará muchos esfuerzos de distintos sectores de la sociedad civil colombiana y del Estado. Campesinos, afrodescendientes, indígenas, estudiantes, académicos, trabajadores, empresarios, y todo la institucionalidad debe alistarse para construir la paz, a pesar de las oposiciones y amenazas existentes. Nosotros y nosotras estamos prestos para ésta, pues consideramos que, la implementación de los acuerdos de paz deben pasar por el fortalecimiento de los gobiernos propios y de las autonomías territoriales. No entendemos una paz centralista y pensada desde Bogotá, queremos una paz donde las regiones y las poblaciones rurales sean los principales actores en la implementación de las transformaciones que el país requiere.

Hoy manifestamos nuestra apuesta por construir la paz, estable y duradera, que mejore las condiciones de vida de la población colombiana y por ende de los pueblos indígenas. No habrá paz para Colombia si no hay paz para los pueblos indígenas. Por esto queremos la revitalización de nuestro plan de vida territorial cultural como Cxhab Wala Kiwe, un plan de vida que no ha podido ser, pero que encontramos ahora una posibilidad de realizar. La PAZ para los pueblos indígenas es vida digna en el territorio. Hemos pensado poner nuestra sabiduría y relación con la mama Kiwe para mejorar las condiciones de vida de nuestros comuneros y comuneras: tierra y territorio, alimento, producción sana, relación armónica con la naturaleza y defensa del medio ambiente, sistema de salud propio, educación propia, trabajo, respeto a la Justicia Especial Indígena (JEI), verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición para los comuneros y comuneras víctimas y para el pueblo indígena nasa, fortalecimiento de nuestras autoridades y del ejercicio de Gobierno Propio, eso entendemos como las garantías mínimas para pervivir como pueblos en paz.

La construcción de la paz pasa por el hermanamiento y la construcción de confianza con otros sectores sociales, por eso, para el norte del Cauca, venimos adelantando diálogos interétnicos que permitan afianzar las relaciones entre afrodescendientes, campesinos e indígenas. La diversidad étnica y cultural en el Cauca es una riqueza que debemos mantener y preservar, respetando las diferencias de cada sector. La construcción de la paz pasa por pensarnos un territorio interétnico donde afros, indígenas y campesinos puedan desarrollar de manera articulada y en conjunto sus planes de vida y desarrollo que mejore y garantice la culturas y la pervivencia de los pueblos en los territorios.

Vemos de manera positiva las negociaciones adelantadas en La Habana entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC y el reciente anuncio del inicio de una fase pública de diálogos entre el Gobierno Nacional y la guerrilla del ELN. La Paz no puede ser incompleta. Aún hay asuntos pendientes que es importante discutir en el marco de los diálogos de La Habana. Hemos solicitado a las partes, Gobierno y FARC, la presencia de una delegación indígena y de afrodescendientes que discuta asuntos que nos preocupan y pueden ir en detrimento de los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afrodescendientes del país. En el caso nuestro, el asunto de las zonas de ubicación de los combatientes en territorios indígenas y la relación entre la Jurisdicción Especial para la Paz y la Jurisdicción Especial Indígena, entre otros, son temas que nos urge conversar.

Convocamos a las partes, Gobierno y FARC a que se haga un reconocimiento público y de frente a las comunidades indígenas respecto a los crímenes ocurridos en medio del conflicto armado, proponemos el norte del Cauca como un lugar donde se reconozcan los hechos que victimizaron al pueblo indígena nasa y esto sirva para que se realice en otras zonas del país donde la población indígena se ha visto seriamente afectada por los daños de la guerra. Sabemos que la paz debe pasar por la voluntad real del Estado para desmantelar el paramilitarismo en el país, las recientes muestras de su presencia a través de amenazas, señalamientos, paros armados, y muertes de líderes sociales en algunas regiones del país, son un desafío a la voluntad de paz en Colombia y por lo tanto su desaparición debe ser un imperativo para la construcción de una paz estable y duradera en Colombia.

¡Cuenten con nosotros para la PAZ, nunca para la guerra!

Autoridades Indígenas Cxhab Wala Kiwe-ACIN.

Bogotá, 7 de abril de 2016