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800 indígenas en riesgo de desplazamiento por presuntos paramilitares

Contagio Radio, 17 de agosto de 2016.- De acuerdo con la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz este lunes en horas de la mañana dos hombres armados, presuntamente paramilitares, torturaron a mujer indígena que se encontraba en su parcela ubicada en el cabildo de Puerto Guadualito, a orillas de la Quebrada Cheché, del Resguardo Wounaan de Puerto Pizario, en el municipio de Litoral de San Juan, Chocó.

Ratificamos nuestro compromiso con la paz de Colombia, valorando positivamente el fin del conflicto armado y posicionándonos decididamente con el sí en el plebiscito

CRIC, 18 de agosto de 2016.- La consejería del CRIC, tomando como base el punto 6 de la junta directiva celebrada los días 26 y 27 de julio del presente año, ratifica su decisión de apoyar y participar activamente en la campaña por el SI al plebiscito, realizar pedagogía por la paz desde nuestra dinámica organizativa e insistir en una sesión con delegados de la mesa de la Habana en la María, Piendamó, territorio de convivencia, diálogo y negociación de la sociedad civil.

Pueblo Coreguaje realiza Minga de Armonización para la Paz en defensa de los derechos territoriales y reconocimiento de su lucha política organizativa

ONIC, 16 de agosto de 2016.- Más de 400 indígenas Coreguajes que hacen parte de la Asociación del Consejo Regional Indígena del Orteguaza Medio Caquetá - CRIOMC, se trasladaron desde sus resguardos, a tres horas por el rio Orteguaza, hasta Florencia en Minga de Armonización para la Paz, con el fin que sean escuchados sus planteamientos, en defensa de los derechos territoriales y reconocimiento de su lucha política, organizativa y reivindicativa como uno de los pueblos víctimas del conflicto armado en el sur del país.

El Pueblo Indígena Awá-Unipa denuncia la pretensión de instalar zonas veredales transitorias en nuestros territorios ancestrales, y la ocupación por parte del ejército y las FARC del resguardo Inda Sabaleta, municipio de Tumaco

ONIC, 11 de agosto de 2016.- La Unidad Indígena del Pueblo Awá – UNIPA, hace un llamado al Gobierno Nacional en cabeza del Presidente Juan Manuel Santos y al secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia liderada por Timoleon Jiménez, para que esclarezcan los hechos que sucedieron el pasado 8 de agosto de 2016, dentro del Resguardo Indígena Awá de Inda Sabaleta, ubicado en el corregimiento de Llorente, municipio de Tumaco.

Pronunciamiento Público: “Los Pueblos Indígenas reiteramos nuestro compromiso con la Vida y el SÍ a la Paz”

ONIC, 9 de agosto de 2016.- Los Pueblos Indígenas practicamos y vivimos la paz, a partir de un profundo respeto por todo lo que existe en el universo. Para nosotros, la paz es armonía y equilibrio, es una construcción social que va más allá de los diálogos en la Habana, y el cese de las confrontaciones armadas, materializándose en condiciones y garantías que privilegian el derecho fundamental a la vida y al buen vivir.

Persiste la fiebre del oro en el Rio Palo, pero la comunidad insiste en defender a la Madre Tierra

CRIC, 4 de agosto de 2016.- Preocupado por la suerte de del Rio Palo, la comunidad del cabildo indígena nasa de Huellas, Caloto, nuevamente hizo recorrido sobre las laderas de la fuente hidria de este importante rio en el norte del Cauca.

Coyuntura

Por Edinson Bolaños.- Ad portas de que la Corte Suprema de Justicia defina la suerte del líder nasa condenado a 18 años de prisión por el delito de secuestro, desde su territorio habla de los interrogantes sobre la ley que debería aplicarse a los indígenas que se han enfilado en las Farc. Al líder indígena Feliciano Valencia Medina intentaron cortarle el pelo en la cárcel San Isidro de Popayán. Cuando estuvo detenido durante dos meses, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) quiso aplicarle la misma norma que cobija a los presos mestizos, como una forma de mantener la disciplina carcelaria, higiene, seguridad y prevención ante una probable fuga. Pero imperó la justicia indígena, que detuvo tal exabrupto para la cosmovisión de los nasas del norte del Cauca. No le cortaron el pelo y luego le permitieron purgar la pena en su territorio. El lunes pasado lo encontramos allá, en el resguardo Muchique Los Tigres, en Santander de Quilichao (Cauca), a donde fue trasladado en noviembre de 2015. Con su cabello intacto. Indio, largo y liso. Encima un sombrero de fique y de su cuello descolgaba un collar bordado por indígenas Kamsá, que tiene la figura de un tigre. Hoy espera la decisión de la Corte Suprema de Justicia, tras presentar un recurso de casación luego de que el Tribunal Superior de Popayán lo condenara a 18 años de prisión. Lo acusaron del delito de secuestro contra el cabo del Ejército Jairo Danilo Chaparral Santiago, porque el 14 de octubre de 2008 la Guardia Indígena los retuvo a él y a otros soldados que se infiltraron con armamento en la Minga de Resistencia Social y Comunitaria que se desarrolló ese año en el resguardo La María, en Piendamó (Cauca). El castigo fueron 20 latigazos. Y la justicia acusó a Valencia de ser el promotor de tal juicio. Ahora está hablando de posconflicto. En una tarima improvisada en la vereda Santa Lucía de este resguardo, frente a más de 800 comuneros. En su discurso comenta algunas salvedades que tienen los indígenas frente al proceso de paz entre el Gobierno y las Farc.

Por Edinson Bolaños.- En los últimos quince años han sido asesinados 2.000 nativos de esta etnia. Su propuesta de paz es perdonar a cambio de recorrer las montañas sin miedo a las balas ni a las minas. En cuatro meses tendrán un mandato de paz que presentarán al Gobierno y a las Farc. El silencio de Eduardo Pascal también es para evitar que su lengua nativa, el awapit, se extinga. Está tocando la marimba como si fuera un afrodescendiente del Pacífico colombiano, mientras su esposa y sus dos hijas lo miran con disimulo desde una esquina. Por momentos se esconden detrás de una pared del salón del resguardo Awá Piguambí Palangala del corregimiento de Llorente en Tumaco, Nariño, porque cuando llegan mestizos les da miedo que se burlen o que les griten: “habla bien, indio”. A Pascal le falta una hija, Cristina. Ya no está, porque hace dos meses, mientras él se fue con la guardia indígena y su pareja a trabajar en un restaurante del pueblo, al regresar la encontró al lado de una quebrada, sin signos vitales, y a su lado un tarro vacío del veneno con el que Pascal fumiga la coca.Hace tres años llegaron al corregimiento para que las hijas estudiaran el bachillerato en un colegio de mestizos: la Institución Educativa Llorente. La mayor tenía 16 años y todos los días le decía a su padre: “Papá, casa más bonita. Papá quiero pieza para mí sola”. Pascal construyó un rancho de paja detrás del centro urbano y ahí viven hacinados en un solo salón. Salieron del resguardo Tortugaña Telembí, donde los taitas aún conservan su cultura: caminan descalzos, hablan la lengua propia y sobreviven de lo que producen la selva y las huertas. Caminaron dos días para llegar a Llorente. En ese territorio, fronterizo con Ecuador, el 4 de febrero de 2009, entre Barbacoas y Ricaurte (Nariño), al menos 17 indígenas awás fueron torturados y asesinados con armas blancas por miembros de la columna Mariscal Sucre de las Farc. “Luego de acusarlos de suministrarle información al Ejército, los guerrilleros los asesinaron utilizando cuchillos y machetes. Dos de las víctimas eran mujeres en estado de embarazo”, relató en 2010 la Comisión Colombiana de Juristas.